Dado que conocemos sólo una ínfima parte de los animales y plantas del planeta, no es de extrañar que se descubran cada año miles de nuevas especies. De hecho, el ritmo de identificación de nuevas especies no para de crecer debido a que los análisis genéticos son cada vez más completos y utilizan técnicas más avanzadas.
Gracias a ello, un grupo de investigadores de la Academia China de las Ciencias (CAS, por sus siglas en inglés) se ha dado cuenta ahora de que las dos variedades de pandas rojos que existen, la china y la del Himalaya, pertenecen, en realidad, a dos especies diferentes.
La frontera entre especies es muchas veces difusa. Los genetistas suelen acogerse a aquello de que si dos individuos no pueden generar descendencia fértil es que no pertenecen a la misma especie. Alternativamente, se considera que si la variación genética es de más del 0,1%, es decir, si 1 de cada 1.000 ‘letras’ que componen una secuencia de ADN es distinta, podemos hablar de dos especies diferentes.
Sin embargo, a la práctica, cuando vemos dos individuos prácticamente iguales es difícil pensar que no pertenecen a la misma especie, y las dudas no se resuelven sino con un estudio exhaustivo de su material genético, que es lo que han hecho los investigadores de la CAS.
Los pandas rojos de China viven en los bosques de las provincias de Sichuan y Yunnan, muy cerca del norte de Myanmar y del sudeste del Tíbet. Los pandas rojos del Himalaya, en cambio, se encuentran únicamente en el sur del Tíbet, en Nepal, en la India y en Bután.
En peligro
Se estima que existen sólo unos 10.000 pandas rojos en todo el mundo, por lo que la especie figura como ‘En Peligro’ en la Lista Roja de la UICN
Lo más característico de estos animales son su pelaje rojo, sus caras enmascaradas y sus colas anilladas, que hacen que se parezcan mucho a los mapaches. Además, son más pequeños que los osos panda convencionales, con los que sí que coinciden en una cosa: la dieta, pues los pandas rojos son también son unos amantes del bambú.
Por último, gracias a esta nueva investigación los expertos han podido saber que existen tres poblaciones genéticamente diferentes de pandas rojos en China y que la línea que separa estos ejemplares de los que viven en el Himalaya no es el río Nujiang, como se creía hasta ahora, sino el río Yalu Zanbu.


